Una RUSTICASA® es una casa completamente hecha de madera, con un alto nivel de calidad. Con fabricación propia desde hace 40 años, hemos sabido adaptar diferentes técnicas constructivas tradicionales en madera a nuestro clima.

En Rusticasa existen actualmente 4 técnicas constructivas diferenciadas:

 

  • la casa de troncos de madera maciza para los apasionados del estilo robusto, con los cantos cruzados, según la técnica ancestral, montada pieza a pieza en el lugar de la obra;

 

  • La casa de estructura ligera (Timber-Frame), para líneas contemporáneas y gran diversidad de acabados interiores y exteriores, montada en la obra en paneles de gran tamaño;

 

  • La casa de estrutura aporticada pesada (Post & Beam), para una arquitectura contemporánea de línea robusta, grandes vanos acristalados, grandes entresuelos y espacios amplios, armada pieza a pieza en el local de la obra;

 

  • La casa ITS™ (Insulated Timber System), 100% creada por Rusticasa, combinando todas las técnicas anteriores. Con alta resistencia térmica gracias al corcho en su interior, estas casas están completamente prefabricadas en nuestras instalaciones para un montaje en obra extremadamente rápido (2 días para paredes y cubierta). Se utilizan paneles ISOLAM® de gran tamaño que siguen un riguroso control de calidad.

 

En cuanto a la técnica elegida, la empresa se empeña en construir según las buenas reglas del arte, tanto por los materiales utilizados (maderas, herrajes, productos de acabado), bien por los equipos de venta, proyectos, fabricación, montaje y posventa. Todos estos servicios son internos de Rusticasa desde hace 40 años, posibilitando la máxima eficiencia en la extraordinaria aventura de construir una casa de madera. ¡Con rigor y calidad!

Construir una casa de madera, cualquiera que sea su procedencia, es ya de por sí honrar el medioambiente, es ser eco-responsable; construir una RUSTICASA® es, además, una garantía de calidad y de durabilidad, avalada por 40 años de experiencia de un equipo apasionado por su trabajo.

 

Una casa de madera bien construida y duradera es sin duda una construcción ecológica, porque, aprovechando una materia prima natural y renovable (a diferencia de los otros materiales de construcción), almacena por mucho tiempo una gran cantidad de CO2 dentro de su materia leñosa gracias a la fotosíntesis en la fase de crecimiento del árbol, y luego en su uso a largo plazo en la propia construcción). Por otra parte, la transformación de la madera gasta muy poca energía, comparando con los otros materiales de construcción; y como las construcciones RUSTICASA® están muy aisladas, el gasto energético a lo largo de la vida útil de la casa será también reducido.

Por eso es que científicos en todo el mundo, así como un creciente número de países desarrollados, promueven una gestión eficaz de los bosques, con talas de árboles controladas y plantaciones obligatorias, para una economía forestal sostenible, y se esfuerzan para que el uso de la madera sea cada vez más implementado en las construcciones… ¡Para el bien de nuestro Planeta!

 

Vivir en una RUSTICASA®, es tener el Bosque dentro de casa, es conocer el aroma que le va a encantar en todo momento, es descubrir cada día la poesía de las vetas y de los nudos de cada pieza de madera, pasar los dedos en las paredes suaves que le rodean, respirar un aire purificado gracias a la constante filtración que la madera realiza…

Cada cliente de Rusticasa puede optar por acabados a su gusto: paredes interiores con la madera al natural, o pintadas en blanco, o aún recubiertas con placas de yeso; paredes exteriores lasuradas en varios tonos a elegir, con el tronco horizontal plano o redondeado, con pared ventilada en friso horizontal o vertical, de varios formatos y factura…

 

Mientras que una construcción “tradicional” de hormigón, con los típicos “derrapajes presupuestarios”, tarda al menos un año en realizarse (¡y después otros 2 años a secarse completamente!), El montaje de una RUSTICASA®, con el precio fijado en contrato, tardará un promedio de 2 meses, con 100% de materiales secos (¡sin tiempo de secado!).

 

Por igualdad de resistencia térmica, una pared de hormigón será siempre por lo menos 2 veces más gruesa que una pared de madera, con la respectiva pérdida de espacio útil interior…

Por la baja inercia térmica que tiene la madera, a diferencia del hormigón, una RUSTICASA® será siempre muy fácil y rápido de calentar y enfriar.

 

La resistencia a los seísmos de las construcciones de madera es imbatible; en Japón, hace mucho que utilizan este material sólido a la vez que flexible en sus edificaciones.

E incluso, con relación a la resistencia al fuego los bomberos reconocen que la madera es un material de construcción seguro y fiable, pues arde lentamente sin perder sus capacidades mecánicas, al contrario de lo que ocurre con el acero y el hormigón.

¡Y todo ello con una garantía de durabilidad! por encima de los 50 años (como obligan las normas europeas).

 

Pero es en la comodidad del día a día que la casa de madera, a condición de estar bien construida y bien aislada como una RUSTICASA®, supera cualquier otro tipo de materiales de construcción: paredes sin puentes térmicos y sin humedad, cobertura bien ventilada para evitar las condensaciones en invierno y para refrescarse en verano, carpintería de madera laminada-encolada con 68mm de espesor, doble acristalamiento, cierres multipuntos, de alta calidad.

 

Todas las condiciones se reúnen para una vivienda antiestrés, relajante, gracias a la ausencia de electricidad estática y a la acústica suave que proporcionan las paredes de madera.

 

El auténtico “hogar dulce hogar”.

Varias especies se utilizan en función de las características intrínsecas de cada una y de su uso en la obra:

 

Para la viga estructural, el Pinho silvestre nórdico (Pinus sylvestris), será la madera más usada. Cuando se aplica en exteriores, como un decking por ejemplo, esta madera será tratada en profundidad en autoclave.

 

Para las paredes exteriores e interiores, tendremos la opción entre el Pinho silvestre nórdico, o Abeto nórdico (Picea abies), chamada Casquinha branca, o el Cedro japonés (Cryptomeria japonica).

 

Mientras que el Pino y el Abeto son originarios de los países nórdicos, la Criptomeria es el árbol nacional de Japón. En las Azores (principalmente en la isla de São Miguel) esta especie fue ampliamente plantada a partir del siglo XIX, y de ahí Rusticasa compra su principal materia prima. La Criptomeria tiene características muy ventajosas para las construcciones de madera: ligereza, estabilidad dimensional, resistencia a los ataques bióticos, aroma, suavidad al tacto y estética.

 

Para el piso interior de tarima, tenemos elección entre el Pinho marítimo (Pinus pinaster) o el Eucalipto (Eucaliptus globulus).

 

Está claro que toda la madera empleada en Rusticasa proviene de una gestión forestal sostenible, mucha de ella con sello de certificación forestal PEFC y / o FSC.

Por las normas europeas, hoy en día cualquier nueva construcción debe durar al menos 50 años, sin necesidad de eventuales obras de restauración.

 

Las construcciones RUSTICASA®, además de seguir el Eurocódigo 5 y los métodos y técnicas perfectamente documentados por organismos franceses reconocidos oficialmente (como CSTB, FCBA, CNDB), se apoyan en una experiencia de 40 años para permitir la mejor adecuación de la madera a nuestro clima.

 

Las estructuras de nuestras casas, cualquiera que sea el sistema constructivo elegido, superen el mínimo exigido por las normas europeas, pudiendo durar mucho más según las condiciones ambientales, tales como exposición a la intemperie, sombreado de las fachadas expuestas al sol, alejamiento de las humedales del terreno, limpieza de la cubierta, cuidados en el mantenimiento periódico de las maderas exteriores, etc …

 

Como prueba de esta afirmación, es posible ver algunas de nuestras casas más antiguas en la región del Minho, tan bien conservadas que es fácil predecir que durarán ¡más de 100 anos!

Una RUSTICASA® es un producto exclusivo cuyas características se ajustan a las exigencias del Cliente. Muchos factores entran en consideración para determinar su precio de venta: el sistema constructivo, el grosor de la madera elegida, la geometría y el tamaño de la construcción, la ubicación geográfica de la obra, las condiciones de acceso al terreno, y muchos más …

 

A diferencia de la creencia generalizada, una casa de madera bien construida y con calidad nunca podrá tener un precio inferior al de una construcción tradicional de buena calidad y que cumple las exigencias del reglamento térmico actual.

Para tener un orden de ideas, el costo por m2 de las casas RUSTICASA® oscila entre los 750 € y los 1.000 €.

 

La madera es un material noble, ccon origen en el Árbol que crece lentamente (mínimo de 30 años) y tras su tala es sustituido, con garantías, por una nueva plantación, permitiendo así una permanente renovación de stock de materia prima (¡con los correspondientes beneficios para nuestro Planeta!).

 

Los procesos de transformación de la madera requieren cuidados y mano de obra especializada, normalmente más cara que en el mundo del hormigón.

 

Una casa de madera con calidad no se compra por su precio (pues no es más barata que las otras), sino por la elección de una vivienda sana y con conciencia ecológica.

Entre todos los materiales de construcción, la madera es el único natural y renovable. La casa de madera nace del bosque, ese pulmón de la Tierra que genera oxígeno, absorbe el dióxido de carbono y reduce el efecto invernadero.

 

La ecología y la salvaguarda del medio ambiente preocupan hoy a un porcentaje creciente de ciudadanos. Pero, contrariamente al sentir más común, el bosque precisa ser mantenido y cortado de forma ordenada y racional, para que su ciclo natural continúe. En los bosques abandonados, los árboles mueren viejos, víctimas de la concurrencia mutua, de ataques de parásitos y se descomponen, dejando de producir oxígeno y liberando CO2, alterando así su papel ecológico. En los bosques con desarrollo sostenible, las masas tienen una producción constante o creciente y su volumen en pie no disminuye. El principio es simple: sólo se corta el volumen de madera que la masa forestal produce en un año.

 

Las maderas utilizadas en RUSTICASA® son exclusivamente procedentes de bosques sostenidos, por lo que con su utilización se promueve la renovación de los bosques.

Si, es perfectamente posible integrar cualquier otro material en las construcciones RUSTICASA®: grandes acristalamientos en fachadas, piedra en las chimeneas, baldosas en el piso, vigas de acero para grandes vanos esbeltos, cubierta vegetal, y otros mil…

 

En las paredes, es posible combinar la piedra, el vidrio o albañilería con la madera. Los casos más frecuentes se encuentran en las chimeneas o en fachadas antiguas que se pretenden recuperar e integrar en la nueva construcción.

 

De igual forma, el revestimiento de los pisos puede ser hecho con baldosas, pizarra, corcho, etc. La combinación de materiales es también posible según el uso de cada división, por ejemplo: tarima en el salón y habitaciones y baldosas en la cocina y el baño.

 

Para integrar la construcción con el medio ambiente y con las características arquitectónicas locales, es posible utilizar diferentes tipos de cubierta en los tejados, tales como teja cerámica tradicional, tierra con vegetación (techos ecológicos), pizarra, madera u otros.

Es sabido de todos el confort térmico-acústico de las casas de madera, siempre que sean bien construidas. Rusticasa se compromete a cumplir el reglamento nacional de aislamiento térmico en sus construcciones. Este reglamento térmico, con cada vez mayores exigencias, tiende a que las construcciones en general gasten cada vez menos energía en su calentamiento en invierno y enfriamiento en el verano. Todos los países de la Unión Europea siguen el mismo camino para disminuir las emisiones de CO2 en la atmósfera.

 

Una casa de madera bien aislada no sólo permite ahorrar costes energéticos, sino que también contribuye a una mejor salud de sus habitantes, evitando enfermedades reumáticas y de las vías respiratorias.

 

La inercia térmica de una casa de madera es baja; basta con posar la mano en la madera, para comprobar que las paredes no están ni frías en el invierno, ni calientes en el verano; significa que, a diferencia de la casa de hormigón o de piedra, una RUSTICASA® será muy fácil y rápida de calentar cuando, por ejemplo, llega a la casa después de un período de ausencia en tiempos fríos. Sin humedad. Sin malos olores. Sólo el buen olor a la madera. De igual modo, una RUSTICASA® es fácilmente enfriada cuando, por ejemplo, haya dejado entrar el sol por el vitral del salón sin prevenir un sombreado exterior eficaz, bastando entreabrir las ventanas de noche para rápidamente bajar la temperatura en el interior de la habitación. Es difícil conseguirlo en una casa convencional con una elevada inercia térmica …

 

El coeficiente de aislamiento térmico de la madera es 6 veces superior al del ladrillo, 15 veces superior al del hormigón, 400 veces superior al del acero, y 1770 veces superior al del aluminio. Así es fácil entender por qué una casa de madera tiene tan reducidos puentes térmicos, y cómo es posible mantener el ambiente interior de una RUSTICASA® caliente en invierno y fresco en verano, con ahorros de energía que pueden sobrepasar el 50% en relación a las construcciones de albañilería o de piedra.

 

Por otro lado, las propiedades acústicas de la madera son ampliamente reconocidas; absorbe una parte importante de la energía de las ondas sonoras que recibe, con la consiguiente reducción de la contaminación acústica.

 

La casa de madera es una casa silenciosa y reduce el estrés de sus habitantes.

Debido a las propiedades mecánicas de la madera y a la técnica constructiva, las construcciones en madera son extremadamente sólidas y resistentes a las sacudidas sísmicas y vientos ciclónicos.

 

En Japón, donde los terremotos son muy frecuentes, las casas de madera son especialmente requeridas.

 

Flexible, ligera y sólida al mismo tiempo, la madera posee propiedades mecánicas inigualables. Las piezas unidas por encajes y herrajes apropiados, certificados según el Eurocódigo, confieren al conjunto de la “casa-puzle” excelentes propiedades mecánicas.

 

Los ensayos realizados a escala natural por el LNEC (Laboratorio Nacional de Ingeniería Civil), en el marco del proyecto 227887 – FP7-INFRASTRUCTURES del estudio paneuropeo SERIES (Seismic Engineering Research Infrastructures for European Synergies), patrocinado por la Comisión Europea, sobre una construcción Rusticasa, entre otras, revelan las altas prestaciones antisísmicas de las construcciones de madera.

 

En Rusticasa, no hay modelos estándar, todas las construcciones son personalizadas. Las plantas que presentamos en nuestros catálogos son sólo ideas y eventuales puntos de partida para crear su propia planta…

 

Podrá apoyarse en la experiencia de 40 años de la empresa para, junto con nuestros comerciales y delineantes, diseñar su ¡Casa de Ensueño!

Muchos de nuestros clientes consideran una chimenea un elemento fundamental en una RUSTICASA®, tan grande es su contribución a un ambiente rústico, acogedor y confortable.

 

La incorporación de un macizo en piedra o de hormigón para la chimenea, recuperador de calor o estufa simplemente protegidos con un bonito panel decorativo e ignífugo, radiadores por convección, suelo radiante… Todo es posible en una RUSTICASA®. Siempre con el apoyo de nuestro experimentado equipo técnico.

La madera, indiscutiblemente, arde, pero como material estructural, ante el fuego, garantiza beneficios inigualables. En caso de incendio, la carbonización superficial de la madera, además de dificultar la salida de los gases (que no son tóxicos), dificulta también la penetración del calor por tener una conductividad térmica inferior a la de la propia madera. La propagación en profundidad del fuego es, por lo tanto, muy lenta.

 

Muchos materiales estructurales no son combustibles, no obstante, ninguno es a prueba de fuego. En un incendio, las estructuras metálicas se dilatan y se retuercen, disminuyendo vertiginosamente su resistencia mecánica con el incremento de temperatura. En las mismas circunstancias, el hormigón armado se quiebra. En el caso de la madera, al ser mínima su dilatación térmica, no sufre deformaciones peligrosas ni desmoronamientos. Se gana así un tiempo precioso para la evacuación del edificio.

 

Es reconocido por los bomberos de todo el mundo, que el comportamiento al fuego de las estructuras de madera es más seguro que con cualquier otro material de construcción. En otras palabras, el hierro y el hormigón armado no arden, pero que se desmoronan rápidamente en un incendio, mientras que la madera arde, pero no cae tan rápidamente. Es la diferencia entre la “reacción al fuego” y la “resistencia al fuego”. La madera tiene una débil reacción al fuego, pero una elevada resistencia al fuego, a diferencia del hierro y el hormigón.

 

Hace mucho tiempo que se sabe que el riesgo de incendio no es más elevado en una casa de madera que en una casa de ladrillos. Las aseguradoras lo saben. El riesgo de incendio está más asociado a los materiales de decoración (cortinas, mobiliario, …) que a la composición de las paredes de la casa.

 

Para todos los efectos, Rusticasa calcula sus estructuras de madera según el Eurocódigo 5, con los respectivos parámetros de seguridad sobre la resistencia al fuego.

En 1978 se construyó la primera RUSTICASA®. ¡Ya van más de 40 años! Desde entonces, más de 1.600 obras se han llevado a cabo, sobre todo en Portugal, España y Francia.

 

Pero no basta con tener muchos años y muchas casas hechas … Lo importante es comprometerse en un proceso de mejoras continuas, para que la construcción en madera esté siempre colocada en su lugar de derecho: una construcción ecológica y de futuro.

Rusticasa apuesta por un máximo de prefabricación dentro de fábrica, a fin de conseguir dos puntos capitales en la calidad del producto: control y precisión de la fabricación + montaje rápido en obra.

 

Dependiendo del sistema constructivo elegido y del tamaño de la obra, la prefabricación en fábrica tarda en promedio dos semanas, seguidas de más o menos seis semanas en el lugar de la construcción, donde deberá existir anticipadamente la base de cemento realizada por el cliente.

 

Adicionalmente, por su rapidez de ejecución y su forma de construcción sin recurso al agua (por lo tanto, sin tiempo de secado), una casa de madera es habitable mucho más rápidamente que cualquier otra casa (inmediatamente después de la realización del montaje). De esta forma es posible ahorrar una considerable suma en rentas o mensualidades de crédito hipotecario.

La mayoría de los bancos ya financiaron viviendas de Rusticasa, aunque a veces el desconocimiento lleva a que se obtenga la información contraria.

 

En el caso de una vivienda que cumpla con todas las normas y reglamentos en vigor en Europa, el clásico préstamo hipotecario es el producto financiero más común.

 

A Rusticasa podrá orientarlo hacia instituciones bancarias más familiarizadas con nuestras construcciones.

La tramitación para la construcción de una RUSTICASA® es en todo idéntica a la de una casa en albañilería: tras la presentación del proyecto de arquitectura y proyectos de especialidades en el ayuntamiento, este emite una licencia de construcción, al final de la obra se obtiene una licencia de utilización, la construcción se registra entonces como inmueble en el registro de la propiedad y puede ser hipotecada como cualquier otro inmueble.

No. Existen normas normas nacionales y europeas que deben aplicarse para que el consumidor final pueda tener la garantía de que vive en una construcción segura, durable, aislada, etc…

 

No basta con el hecho de que una empresa diga que cumple, las autoridades que proceden a la concesión de licencias tienen por función verificar si las normas se cumplen efectivamente. Además, si por el hecho de ser de madera se dispensara la licencia, sería incentivar la construcción desordenada teniendo el mismo efecto de la construcción ilegal: en cualquier sitio aparecería una casa.

 

Dado que a RUSTICASA® defiende exactamente lo contrario, es decir, aplicación de normas de construcción y aplicación de normas de ordenación del territorio, cada construcción RUSTICASA® es sometida a licenciamiento.

Las infraestructuras, normalmente por cuenta del cliente, son el conjunto de obras preparativas como: camino de acceso a la casa, base de cemento (con o sin sótano) para recibir la casa de madera, muro de contención, pared de albañilería o de piedra en la construcción de la casa, fosa séptica, pozo sumidero, respectivas canalizaciones, acometida de la energía eléctrica del contador hasta el cuadro general, etc…

 

Rusticasa se limita exclusivamente al perímetro de la construcción de madera, incluyendo eventual suministro de las instalaciones sanitarias y eléctricas.

Como con cualquier vivienda, independientemente de los materiales de construcción, una casa de madera también debe recibir los cuidados siguientes:

 

  •  Inspección Inspección / limpieza anual de la cubierta, sobre todo si la casa se encuentra en zona arbolada.
  •  Limpieza y lubricación bienal de los herrajes de la carpintería exterior.
  •  Limpieza bienal de los canales de desagüe de los marcos de la carpintería exterior.
  •  Control de la distancia de al menos 20 cm entre el terreno y la primera pieza base de madera.
  •  Control y limpieza (anual o bienal, en función de la intensidad de uso) de los aparatos de fuego (estufa, recuperador de calor, …), de la distancia de seguridad a la madera, y de los correspondientes tubos de humo.
  •  Control de la instalación sanitaria, fugas de agua y sellos en las zonas de ducha y bañera.
  •  Repintado de las maderas exteriores, con aplicación periódica de lasur de impregnación microporoso (no filmógeno). El cliente podrá comprar directamente el producto en el mercado, o adquirirlo a Rusticasa, o contratar el servicio de repintado a Rusticasa.

 

Por tratarse de lasur de impregnación, el repintado se procede de forma muy simple, bastando pasar una lija media / fina en la superficie de la madera, retirar el polvo y aplicar una mano de lasur.

 

Hay varios tonos de elección.

 

La periodicidad del repintado es muy dependiente de la exposición de la casa (y de cada fachada) al sol y a la lluvia lateral. En general, al cabo del segundo año después de la entrega de la obra, se recomienda aplicar el primer mantenimiento de repintado en todo el exterior de la casa, pero con especial refuerzo (2 manos) en las zonas más expuestas al sol (Sur y Poniente). Al cabo de 5 años de vida de la construcción, es recomendable proceder a la aplicación del segundo mantenimiento de repintado, actuando de la misma manera como el primero. Los siguientes repintados deben evaluarse según el estado de la madera. Normalmente se repiten cada 3 a 5 años. Las fachadas Norte y Este no necesitarán tantos repintados como las fachadas Sur y Oeste. Ciertas aplicaciones de madera, como la tabla de aleros del tejado, pilares de porche y pasamanos, seguramente necesitarán un mantenimiento más repetido.

La legislación nacional vigente obliga a los constructores, cualquiera que sea el método constructivo, a prestar una garantía de 5 años sobre sus construcciones.

 

Rusticasa ofrece una garantía de 10 años sobre los elementos estructurales e inamovibles de la construcción, simplemente porque confía en la calidad de su producto y quiere tranquilizar a sus clientes sobre una elección racional y fundamentada en la compra de una casa RUSTICASA®.

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